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"Nada mas que la verdad" (Protocolo academico)

Evento: Análisis del Reality "Nada más que la verdad", foro academico.
Organizador: Universidad Externado de Colombia (Facultad de Comunicacion Social-Periodismo) y Canal Institucional.
Moderador: Alexandra Falla (Coordinadora Académica).
Interventores invitados: Miguel Méndez Camacho (Decano de la Facultad Comunicación Social –Periodismo Universidad Externado de Colombia), Elkin Rubiano (Experto en television, sociologo), Amparo Pérez (Defensora del televidente Canal Caracol), Germán Yaces (Analista de Televisión), estudiantes de tercer, cuarto y séptimo semestre de la Facultad de Comunicacion Social-Periodismo de la Universidad Externado de Colombia.
Fecha: 01 de Noviembre del 2007.
Lugar: Auditorio D-202 (Universidad Externado de Colombia)
Duración: 02 horas (120 minutos).
Tema: Debate sobre los contenidos del programa “Nada más que la verdad”.
Objetivo de la conferencia: Realizar un foro académico dentro del espíritu liberal que caracteriza a la Universidad Externado de Colombia, fuera de falsos matices morales, bajo los ojos de una carrera seria de comunicación. (Miguel Méndez Camacho, Decano).
Programa:
1. Introducción conceptual: Qué es un Reality, Formatos en Colombia, Discusión parcial. Realizada por Elkin Rubiano.
2. Análisis de contenido: programa Nada Más que la Verdad.
3. Análisis de los aspectos Legales, constitucionales y legislativos.
4.Conclusiones de los interventores.
DESCRIPCIÓN DE LA DISCUSIÓN
Elkin Rubiano, experto en televisión y formatos, habló de los antecedentes del reality, en especial de su “evolución” desde los (Talk show) hasta los concursos. En Colombia los primeros realitys llegan en el año 2002, (bajo el formato concurso), creando un imaginario de reality con características como: Efecto de verosimilitud, cambio de la “representación” a la “presentación”, relato de la realidad.El ponente considera pues, que la audiencia cree que un reality puede ser tan real como un documental. Sin embargo, afirma que no es real aunque trabaje con personas reales (naturales).Clasifica a las personas que participan en un reality como “hipomaniacas”; son individuos con deseos de extroversión, con delirio de fama, que son tomados como objetos con los que juega una programadora. De hay parte la pregunta ¿Hasta dónde puede una persona llegar por la plata?
María Ángela Torres, Docente de la materia “Metodologías I”, presentó una Radiografía del extinto reality Nada más que la verdad emitido por el Canal Caracol. El estudio empleó métodos cuantitativos, características formales, desde el problema “El polémico manejo de la intimidad”.Se trabajaron diferentes preguntas para la recolección de datos: ¿Cómo es el manejo de la intimidad y privacidad de los participantes en ese programa? ¿Cuál es la relación de la intimidad con el objetivo monetario? ¿Existe una función social dentro del programa? Es así como presentó una tabulación e interpretación de información de 84 programas emitidos en el periodo junio-octubre, donde los concursantes respondían en promedio 14,5 preguntas. Entre las categorías de investigación se tuvo en cuenta el set (aspectos de la esturctura), las imágenes del estudio, las luces, los colores. La cámara, sus registros, los planos (entre los que predominaban los primeros planos y plano detalle), la función de la voz en off, las intervenciones del presentador, las intervenciones de los acompañantes y del público, y por su puesto, los temas que incluían aspectos sexuales, familiares, religiosos, laborales, entre otros.La siguiente intervención mostraba un enfoque más jurídico a la conferencia.
Natalia Vega, estudiante de tercer semestre, quien desde la materia “Constitucional Colombiano” planteó: que la Constitución Colombiana consigna la libertad de expresión como un derecho fundamentel, así como también considera el derecho a la intimidad (art. 15), que al parecer fue violado en el programa en cuestión.Para entender la latente infracción, ella postula el art. 18 (que reza que se garantiza la libertad de conciencia) deduciendo que el programa acepta comprar la conciencia (ofrecida de manera voluntaria por el concursante), afectando no solo a la persona participante, sino a la familia, que también es juzgada por lo develado. El programa es una muestra del morbo al que la audiencia está acostumbrada ver en los realitys. Además, se asegura que afecta el derecho al desarrollo en un ambiente social sano, especialmente de los niños, quienes son matizados por la comunidad por las revelaciones de sus padres. Además señala que el uso del polígrafo en el programa es totalmente indebido, ya que una de las reglas de la poligrafía es no preguntar por la intimidad de la persona.Concluye afirmando que el dinero fue el incentivo para que los concursantes revelaran sus secretos.
Pablo Triana, estudiante de septimo semestre, enfocó el tema desde su materia de “Legislación en Comunicación”. La ponencia hizo un llamado a los periodistas para prestar atención a la responsabilidad social de los medios, que en evidencia, han dejado de lado por prestar interés al mercado. A su vez, recuerda que el Estado Colombiano, tiene la obligación de proteger la intimidad e integridad de todas las personas, especialmente los desfavorecidos (económicamente hablando), ya que se considera que son ellos quienes tienen que ofrecer su intimidad e integridad por ganar dinero.
Conclusiones dadas por Amparo Pérez, Defensora del televidente del Canal Caracol, inició aclarando que el programa “Nada más que la verdad”, no debería ser visto como un reality sino como un programa de concurso; no obstante, coincide en aseverar que ese formato ha sido uno de “los peores programas que ha emitido el Canal”. Su propuesta de conclusión es reflexionar al porqué la gente quería estar en el programa o verlo.
Por último, el reconocido analista de televisión, Germán Yaces, dijo que era preciso revisar la responsabilidad tanto del canal como del concursante, aunque éste último, para él, acarrea más responsabilidad. Eso sí, con tono estoico confirma que la televisión se volvió un negocio, aunque los colombianos poco a poco lo hemos frenado, ya que nuestro contexto nos hace adquirir criterio, así como obligamos a cambiar los formatos con exigencia.
Conclusiones
En efecto, el estudio fue estrictamente académico, lo que le adjudica gran credibilidad. Su enfoque cuantitativo deja en claro detalles que escapaban de lo evidente. Además, el indiscutible rumbo jurídico de la conferencia, fue un gran punto que justifica el daño moral que producía el programa “Nada más que la verda”, dentro de la sociedad colombiana. Colombia es televidente, donde no funcionan los Talk Shows, es critico, por esta razon salen del aire en poco tiempo.